En el intrincado laberinto del sistema financiero global, las medidas de control y prevención se han convertido en herramientas esenciales para garantizar transparencia, seguridad y confianza. En este contexto, es importante preguntarse quiénes son las Public Exposed Personas (PEP) – Persona Políticamente Expuesta en español – y la detección de sanciones, dos pilares que juegan un papel fundamental en la lucha contra el lavado de dinero y otros delitos financieros.

En este artículo nos preguntaremos: ¿quién se clasifica realmente como una PEP? ¿Cómo funcionan los sistemas de detección de sanciones? Y más importante aún, ¿por qué son tan cruciales en el panorama financiero actual?

¿Quién es una Persona Políticamente Expuesta (PEP)?

Una Persona Políticamente Expuesta (PEP, por sus siglas en inglés) se refiere a individuos que ocupan o han ocupado un cargo público importante, ya sea a nivel nacional o internacional. Este término abarca desde los jefes de estado y los miembros del gobierno hasta los directores de empresas estatales y los jueces de los tribunales supremos.

Por definición, las PEP son personas que por su posición y su influencia, tienen un mayor riesgo de estar involucradas en prácticas de corrupción, soborno, lavado de dinero y otros delitos financieros. Esto se debe a que pueden tener acceso a fondos públicos y pueden ser susceptibles a aceptar sobornos o favores a cambio de influir en decisiones políticas o empresariales importantes.

Ojo: la definición de PEP también se extiende a los familiares cercanos y a los asociados comerciales de personas políticamente expuestas, ya que también pueden ser susceptibles a abusos financieros o de poder.

¿Y por qué estas personas son relevantes para empresas como Silt? Muchas empresas financieras utilizan nuestra solución, así que necesitan (y entonces necesitamos) estar al tanto de quiénes son las PEP para poder llevar a cabo controles de diligencia debida más rigurosos y asegurarse de que no se utilicen sus plataformas para facilitar actividades ilegales.


¿Qué es una detección de sanciones y cómo funcionan?

La detección de sanciones es un proceso crítico utilizado por las instituciones financieras y otras empresas para identificar individuos o entidades que han sido sancionados por organismos internacionales, gubernamentales o regulatorios. Esta práctica es parte integral de los programas de cumplimiento normativo y de las estrategias de gestión de riesgos.

Las sanciones fueron implementadas por primera vez por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) en 1966. 

Desde entonces, una sanción, en este contexto, es una medida restrictiva impuesta a individuos, entidades o países debido a diversas razones, como participación en actividades ilícitas (por ejemplo, terrorismo, tráfico de drogas, corrupción, lavado de dinero) o violaciones de derechos humanos.

Pero, ¿cómo funciona? En pocas palabras, la detección de sanciones funciona al comparar los nombres y datos de las personas o entidades que se están verificando contra los nombres y datos en las listas de sanciones. Si se encuentra una coincidencia, se procede a una revisión más detallada para confirmar si la persona o entidad que se está verificando es realmente la misma que está en la lista de sanciones.

El papel de las PEP en este proceso es crucial ya que, debido a su posición de poder e influencia, pueden representar un riesgo mayor para las instituciones. Esto las convierte en objetivos clave para los controles de detección de sanciones.

¿Quién decide quién es una Persona Públicamente Expuesta?

Determinar quién es considerado una Persona Públicamente Expuesta (PEP) no es el resultado de un capricho o de una elección arbitraria. Existen criterios que provienen principalmente de organismos internacionales encargados de establecer estándares en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), una entidad intergubernamental, es una de las principales fuentes de definiciones y directrices sobre PEP. El GAFI ha establecido directrices para ayudar a los países y a las instituciones financieras a identificar a las PEP y, en consecuencia, a aplicar medidas de diligencia debida reforzada.

También hay otros organismos que se encargan de esto, como por ejemplo el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (que tiene su propia lista de sanciones CAPTA), la Unión Europea, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

¿Por qué las PEPs y la detección de sanciones son necesarias?

La importancia de las PEPs y la detección de sanciones radica en la protección y fortaleza del sistema financiero global. Pero, ¿por qué?

  • Prevención del Uso Indebido del Sistema Financiero: las PEPs, dada su influencia y acceso a recursos, pueden ser vistas como objetivos para el lavado de dinero, financiamiento del terrorismo o corrupción. Al identificar y monitorear a estas personas, se reduce la probabilidad de que el sistema financiero sea explotado para fines maliciosos.
  • Refuerzo de la Confianza Pública: al implementar medidas rigurosas para identificar PEPs y detectar sanciones, las instituciones financieras muestran su compromiso con la transparencia y la integridad. Esto ayuda a fortalecer la confianza del público en estas entidades y en el sistema financiero en general.
  • Cumplimiento Normativo: a nivel mundial, hay una serie de leyes y regulaciones que exigen a las entidades financieras realizar controles estrictos. No cumplir con la identificación de PEPs o la detección de sanciones puede resultar en multas sustanciales y daño reputacional.
  • Reducción del Riesgo Financiero: relacionarse con personas o entidades sancionadas puede resultar en pérdidas financieras para una institución. Además, las relaciones comerciales con individuos o entidades de alto riesgo pueden resultar en la congelación de activos o la interrupción de transacciones.
  • Promoción de Estándares Éticos Globales: al adherirse a los protocolos de identificación de PEPs y detección de sanciones, las entidades respaldan esfuerzos internacionales para promover un entorno financiero limpio y ético. Estas prácticas ayudan a crear un panorama donde la corrupción y el abuso de poder se dificultan.

¿Cuántos tipos de listas PEP existen?

Las Personas Políticamente Expuestas (PEP) se clasifican de diferentes maneras según su grado de visibilidad y su papel en la toma de decisiones políticas o administrativas. A continuación, se presentan las tres categorías principales de PEP:

  • PEP de alto nivel: abarca a individuos que detentan o han detentado posiciones políticas o administrativas de gran relevancia, tales como presidentes, ministros, gobernadores, líderes municipales y similares.
  • PEP de nivel intermedio: comprende a aquellos que poseen o han tenido roles políticos o administrativos de mediana jerarquía, como legisladores, miembros del senado, consejeros municipales, gerentes de entidades públicas, entre otros.
  • PEP de nivel bajo: se refiere a individuos que ejercen o han ejercido roles políticos o administrativos con menor responsabilidad, como consultores, encargados de despacho, ayudantes y demás.

Es esencial señalar que el concepto de PEP puede diferir de una nación a otra.

Además, como ya mencionamos, ciertas instituciones financieras y entidades reguladoras pueden incorporar a familiares próximos o colaboradores de las PEP en sus listados de supervisión. Asimismo, distintas jurisdicciones pueden poseer definiciones particulares de PEP para sectores específicos, como el bancario o el sector inmobiliario.

Si quieres encontrar más info sobre las PEPs, te aconsejamos Personas Expuestas

Políticamente – Medidas Preventivas para el Sector Bancario, un libro escrito por Theodore S. Greenberg y Larissa Gray (entre otros) que te puede explicar todos los secretos de las Public Exposed Persons.